business catalog article new catalog business opportunities finance catalog deposites money catalog making art loan catalog deposits making catalog your home good income catalog outcome issue medicine catalog drugs market catalog money trends self catalog roof repairing market catalog online secure catalog skin tools wedding catalog jewellery newspaper catalog for magazine geo catalog places business catalog design Car catalog and Jips production catalog business ladies catalog cosmetics sector sport catalog and fat burn vat catalog insurance price fitness catalog catalog furniture catalog at home which catalog insurance firms new catalog devoloping technology healthy catalog nutrition dress catalog up company catalog income insurance catalog and life dream catalog home create catalog new business individual catalog loan form cooking catalog ingredients which catalog firms is good choosing catalog most efficient business comment catalog on goods technology catalog business secret catalog of business company catalog redirects credits catalog in business guide catalog for business cheap catalog insurance tips selling catalog abroad protein catalog diets improve catalog your home security catalog importance

Mayo 2004 Archives

Proeza

| 1 Comment

Hoy lo he vuelto a hacer. Han pasado casi 20 años desde la última vez. Corría el año 1985 y aún conservada la osadía y el descaro de la juventud. Mis actos por aquel entonces eran impulsados por una vehemencia de tal calibre que la suerte, cansada ya de verme juguetear con el riesgo, me fue esquiva y no me quedó más alternativa que hacerlo. Era un día lluvioso, como hoy, un fenómeno inusual por estas latitudes. Hasta el punto de, a pesar de la experiencia que me otorgan los años, pillarme desprevenido. Incluso la última vez estaba más preparado, llevaba mi flamante impermeable verde persiana, regalo de Tía Conchita. El escenario era casi idéntico al de hoy, con una acera sembrada de charcos de una profundidad aceptable. Con cierta candidez desafiaba la impermeabilidad de mis botas amarillas introduciendo mis protegidos aunque rebeldes pies en las procelosas aguas de los diminutos estanques urbanos. No pude imaginar la traición que me tenían preparada las irregularidades que formaban los adoquines de la acera. Un error de cálculo, un pie apoyado en el lugar equivocado, y di con mis huesos sobre el húmedo pavimento. Durante los primeros segundos lo que más me preocupaba era el ridículo espectáculo que ofrecía a los curiosos y crueles transeúntes. A continuación mi interés se centró en mi integridad física. Superados, no sin apuros, los dos primeros escollos, sólo me quedaba por resolver el desalojo de la mugre que se había adherido en aquellos puntos de mi anatomía que el impermeable de Tía Conchita no cubría.

En efecto, damas y caballeros. Hoy no llevaba paraguas y la lluvia tormentosa de la jornada me ha obligado, después de tanto tiempo, a darme una ducha.